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Psicosis es una de las películas más influyentes y recordadas en la historia del cine de terror. La película dirigida por Alfred Hitchcock es famosa por su trama intrigante, personajes icónicos y su famosa escena de la ducha. Pero además, Psicosis es conocida por las frases impactantes que ha dejado en la cultura popular. En Puñalada.com, exploraremos algunas de las mejores frases de Psicosis o, al menos, aquellas que más recordamos.

Las mejores frases de Psicosis

Estas son algunas de las frases de Psicosis más recordadas.

  • El Mejor amigo de un chico… es su madre.
  • Madre, he de bajarte al sótano, dentro de poco vendrá gente a husmear la casa.
  • Pero madre, si es una forastera a la que no conozco.
  • Todos nos volvemos locos alguna vez.
  • No pienso mover un dedo, así todos me verán y dirán «Pero si ni siquiera era capaz de matar una mosca».
  • El que busca encuentra, pero el que busca demasiado puede encontrarse con algo inesperado.
  • Tarde o temprano todos cometemos pequeñas locuras.
  • ¡Madre, madre! ¡Sangre!
  • Tenemos doce habitaciones, y además, las doce vacías.
  • También sufren los que se ven en habitaciones de hoteles.
  • Los dolores de cabeza son como las resoluciones. Las olvidas en cuanto dejan de doler.
  • ¿Sabes lo que hago contra la infelicidad? La soborno.
  • Nunca llevo encima más de lo que puedo permitirme perder.
  • Es algo que nunca se debe tener a la hora de comprar un auto: Prisa.
  • Es la primera vez que el comprador mete prisa al vendedor.
  • La número 1. Es la más cercana por si necesita algo. Está al lado de la oficina.
  • Comer en una oficina es demasiado… oficioso. Aquí atrás hay una sala.
  • La gente nunca huye de nada.
  • Creo que… todos tenemos nuestra «trampa» privada. Estamos atrapados en ellas y ninguno de nosotros puede liberarse. Arañamos y rascamos pero sólo contra el aire, sólo contra nosotros mismos. Y a pesar de todo eso no nos movemos un solo centímetro. A veces, nos metemos en esas trampas a propósito. Yo nací en la mía. Ya no me importa.
  • Un hijo no es buen sustituto para un amante.
  • La gente siempre tiene buenas intenciones. Chascan con la lengua, sacuden la cabeza y hacen sugerencias de qué forma tan delicada.
  • Te dicen qué ingredientes tiene y te garantizan que exterminará cualquier insecto del mundo. Pero no te dicen si es indoloro o no. Y yo digo que, insecto o ser humano, la muerte siempre debe ser indolora.
  • Siempre dudamos de la gente que tiene fama de ser honesta.
  • Los viejos hábitos son duros de romper.
  • Verá, cuando falta una pieza, el rompecabezas no está acabado. Y esto no está acabado, falta algo.
  • ¿Sabe? Debo tener una de esas caras de una persona incapaz de mentir.
  • Si esa mujer es la Sra. Bates… ¿Quién es esa mujer enterrada en el cementerio «Greenlawn»?
  • Soy yo el que no ha dejado de hablar hasta ahora, ¿verdad? Creí que la gente solitaria hablaba cuando tenían oportunidad de ello.
  • Me contaron toda la historia. Pero no fue Norman. Me la contó su madre. Norman Bates ya no existe. Sólo medio existía para empezar. Y ahora, la otra mitad se apoderó de él. Probablemente, para siempre.
  • Un psiquiatra no establece un fundamento. Sólo intenta explicarlo.
  • El matricidio es quizá el crimen más abominable de todos. Todavía más abominable para el hijo que lo comete. Así que tuvo que borrar el crimen. Al menos de su mente. Robó su cadáver. Enterraron un ataúd con pesas. Escondió el cuerpo en el sótano. Hasta lo cuidó para conservarlo todo lo bien que podía conservarse. Pero eso aun no era suficiente. Ella estaba ahí… pero era un cadáver. Así que empezó a pensar y a hablar por ella. A darle una mitad de su vida, por decirlo de alguna manera. A veces, podía asumir las dos personalidades… mantener conversaciones. Otras veces la mitad de su madre lo dominaba por completo. Nunca fue Norman sólo pero, a menudo, era su madre solamente. Y como estaba tan patológicamente celoso de ella él asumió que ella estaba igual de celosa de él. Por lo tanto… si se sentía atraído fuertemente por cualquier otra mujer la mitad de su madre enloquecía. Cuando conoció a su hermana se sintió atraído e interesado por ella, la deseaba. Eso enfureció a la madre y la madre mató a la chica. Después de matarla, Norman regresó como si de un sueño profundo. Y como un hijo obediente eliminó todo rastro del crimen que estaba convencido había cometido su madre.
  • Es triste cuando una madre debe decir las palabras que condenan a su propio hijo. Pero no podía permitir que creyeran que yo soy una asesina. Ahora, lo internarán, como debí hacer yo hace años. Siempre fue malo. Y al final, iba a decirles que yo maté a esas chicas y a ese hombre… como si yo fuese capaz de otra cosa que no sea quedarme sentada y mirar. Como uno de sus pájaros disecados. Saben que no puedo mover un solo dedo y no lo haré. Me quedaré aquí sentada y callada… por si acaso sí sospechan de mí. Seguramente, me estarán observando. Que me observen. Que vean la clase de persona que soy. Ni mataré a esa mosca. Espero que estén mirando. Lo verán. Lo verán y lo sabrán. Y dirán… «Vaya, pero si es incapaz de hacerle daño a una mosca».

Las frases de Psicosis son una muestra del legado duradero de esta obra maestra del cine de terror. Las frases icónicas de la película han sido citadas y parodiadas en innumerables películas y programas de televisión. Psicosis sigue siendo una de las películas más influyentes en la historia del cine de terror y un hito en la carrera de Alfred Hitchcock.